Las compañías aéreas, agrupadas bajo las siglas ALA, anunciaron recientemente la intención de volver a estudiar el modelo de las pistas independientes, una situación que aumentaría la capacidad de pasajeros, pero que acentuaría el nivel de ruido sobre los municipios del entorno.

Varios medios de comunicación se han hecho eco esta semana de esta noticia («El debate sobre cambios en las pistas de El Prat revive la presión municipal, La Vanguardia) que, para Prou Soroll, suponen un desvío de atención al problema más importante: el nuevo Plan Director del Aeropuerto de Barcelona – El Prat, que caducó y aún no ha sido substituido.

“Tenemos que estar atentos a la publicación del nuevo Plan Director. Es precisamente aquí donde quedarán reflejadas todas las variaciones que estamos percibiendo ahora como una amenaza»,  sostiene la Junta Directiva, quien observa con preocupación la formación de nuevos gobiernos en los ayuntamientos colindantes al aeropuerto  sin entrar en el verdadero debate aeroportuario.

Prou Soroll hace un llamamiento a los ayuntamientos del territorio afectado por la contaminación aeronáutica del Aeropuerto de El Prat a que no se dejen intimidar por  propuestas con fines económicos y que se pongan del lado de sus vecinos para defender una mejora de la situación actual que ya es insoportable y requiere acciones urgentes.