Stay Grounded ha aportado soluciones climáticas y ha realizado una performance en el Aeropuerto Barcelona – El Prat JosepTarradellas  para protestar contra la expansión planificada del aeropuerto.
La conferencia «Decrecimiento de la aviación»finalizó ayer en Barcelona con la protesta pacífica en el Aeropuerto de Barcelona – El Prat, donde un gran numero de personas se congregaron para protestar contra la expansión planificada del aeropuerto.

Una treintena de miembros del colectivo, formado por entidades ecologistas y contrarias al aumento del turismo, se sentaron formando una línea roja en el suelo de la zona de llegadas de la T1. Vestidos con monos rojos, quisieron escenificar el límite «infranqueable» del volumen de vuelos y pasajeros que anualmente hay en el aeropuerto.

Los convocantes de la protesta consideran que es insostenible hablar de una ampliación debido a la situación de emergencia climática que, hay en todo el mundo. A los manifestantes vestidos de rojo los acompañaron un numero aun mayor de activistas vestidos de turistas, con un tono satírico y mostrando carteles de protesta.

La acción se realizó el último día de la conferencia “Decrecimiento de la aviación”, organizada
por la red global “Stay Grounded” con la colaboración con Prou Soroll y otras 14 organizaciones de Barcelona e internacionales.

«Las tecnologías verdes para la aviación no las vamos a ver por ningún lado en las próximas décadas. Para reducir las emisiones de la aviación lo que necesitamos es reducir la aviación en sí. Hoy dibujamos una línea roja para decir: No al crecimiento de la aviación y las formas dañinas de turismo», explicó Nuria Blázquez, activista de Stay Grounded.

Más de 23 millones de visitantes y turistas pasan por Barcelona cada año. Barcelona es la cuarta ciudad europea más visitada, el primer destino de los cruceros por el Mediterráneo y el séptimo aeropuerto europeo más grande.

“En Barcelona, el turismo masivo impulsado por vuelos nos conduce a unas peores condiciones de vida para la población local, como el aumento de la renta, unos empleos más precarios y la expulsión de personas de sus barrios”, explicó Daniel Pardo de la Assemblea de Barris per un Turisme Sostenible (ABTS).

“Es imposible vivir con el ruido continuo e intenso de los aviones, especialmente durante el verano. El número de problemas de salud es cada vez mayor: los problemas de infertilidad, los altos niveles de estrés debido al ruido y los niños en la escuela ni siquiera pueden concentrarse», explicó un afectado por el aeropuerto.

Resultados de la conferencia Stay Grounded
La conferencia «Decrecimiento de la aviación» (del 12 al 14 de julio) ha reunido este fin de semana en Barcelona más de 300 personas de todo el mundo, sin un solo vuelo. Han participado movimientos sociales e iniciativas vecinales de Barcelona, científicos, activistas del clima, iniciativas feministas, ONG, sindicatos y personas que luchan por alternativas como trenes nocturnos y barcos de vela.

En esta conferencia, se han explorado y debatido 7 posibilidades diferentes para reducir la aviación de una manera socialmente justa. Además de acabar con la injusta exención de impuestos que la que dispone hoy el queroseno, ha quedado patente que se necesitan medidas adicionales para garantizar que volar no se convierta en un privilegio aún mayor de la gente acomodada y en perjuicio de la mayoría que aún no saben que es subir en un avión, pero sufren su contaminación.

Una propuesta innovadora sería un impuesto a los viajeros frecuentes, lo que significa que cuanto más vuela una persona, más impuestos paga. También la reducción o poner límites a los vuelos de corta distancia y vuelos nacionales innecesarios.

Finalmente, pero no menos importante, fomentar las alternativas a la aviación, como los trenes nocturnos, los barcos con propulsión renovable y las videoconferencias. Otras estrategias incluyen una parada de la ampliación de los aeropuertos y poner límites al turismo masivo.