Estudios poblacionales han mostrado un incremento del número de atenciones urgentes e ingresos hospitalarios, tanto por patología vascular como respiratoria, en relación con la contaminación ambiental.

El informe anual de Ecologistas en Acción sobre ozono en España indica que 11 millones de españoles, un 25% de la población total, ha estado expuesto a niveles de este agente que no cumplen los límites marcados por la normativa europea. Si se toman los valores de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la cifra se dispara al 85% de la población y el 92% del territorio.

La contaminación acústica también se considera un contaminante de primer orden, con importante impacto en salud.  Sus efectos no se relacionan únicamente con daños auditivos sino que también provocan otros efectos sobre el cuerpo que no son fácilmente atribuibles al ruido.

Se ha documentado cierta relación entre el ruido con los trastornos cardiovasculares. La exposición al ruido puede aumentar el riesgo de padecer HTA, angina de pecho o un infarto agudo de miocardio. Esto se debe a una activación de hormonas nerviosas, que va a provocar el aumento de la tensión arterial o la vasoconstricción, entre otras.

El ruido no solamente puede afectar de manera fisiológica a nuestro organismo, porque además puede aumentar el nivel de estrés o de irritabilidad (sonidos de 80 – 90dB), lo que también influye en las actividades mentales como la manera de concentrarse (sonidos con 70dB).

Diversos estudios publicados en la prestigiosa revista Lancet (2005) ya hace tiempo pusieron de manifiesto la relación entre el retraso en el aprendizaje y la comprensión elctora  en niños expuestos al ruido de los aviones y  dificultades  la memoria episódica

La plataforma Prou Soroll recuerda que Castelldefels es el municipio más afectado por el ruido de los aviones de la franja litoral. «Según los últimos datos que conocemos, 22.500 personas y 3 escuelas conviven bajo la vertical de paso», ha manifestado José Velasco, presidente de la plataforma que lucha contra la contaminación acústica y química de los aviones desde hace más de 12 años.